Gastronomia de Galicia 

Conocer y armonizar

 

<< volver

Ourense

Ourense nació como la ciudad de oro y del agua. Así la llamaron los romanos, fundadores del primitivo asentamiento al que calificaron como Aquae Aurente, del que deriva el topónimo actual.
 

 

Pero es también el lugar de las encrucijadas de caminos, en el que el río Miño define la estampa paisajística de una ciudad que se encuentra entre la Galicia costera y la España interior, que siempre ha buscado proyectarse al exterior, en el pasado con sus arrieros, afiladores y emigrantes a ultramar, hoy con una puntera industria de la moda y del automóvil que penetra en todos los mercados europeos.

El lugar estuvo habitado desde tiempos muy anteriores, como lo testimonian el hallazgo de útiles paleolíticos, megalíticos, de la Edad del Bronce y de la cultura castreña.

No fue hasta los primeros siglos de nuestra era cuando se conformó como un núcleo destacado. La fundación romana fue consecuencia de la construcción del majestuoso Puente Viejo, como lugar estratégico para controlar el paso del río, y de la explotación de las aguas termales de las Burgas y otras fuentes próximas.

Durante el período de dominación sueva, en los s. V y VI, aparecen las primeras noticias documentales de la diócesis auriense, consiguiendo un momento de gran esplendor al ser sede del reino con los monarcas Teodomiro y Mirón, quien promovió la construcción de la primitiva catedral.

En el s. XIII comienza un nuevo renacer impulsado por el obispado. Hoy por hoy se restaura el puente y se levanta la catedral que actuará como núcleo de desarrollo del casco antiguo. Este renacimiento estuvo vinculado a la fuerte demanda de vino, al florecer el comercio y exportación de los caldos del ribeiro que Ourense centralizó.

 
Un hito trascendental en el desarrollo de la ciudad fue su declaración como capital provincial en el s. XIX, con el que comienza un nuevo período de esplendor que se ve reforzado con la llegada del ferrocarril, el desarrollo industrial y comercial que hicieron de ella, a lo largo del siglo XX y hasta llegar a la actualidad, un floreciente núcleo que cuenta en el presente con más de 100.000 habitantes.
 
 

 

 

PARA COMER

A la hora de comer Ourense representa a la cocina del interior de Galicia, destacando fundamentalmente las carnes y los pescados de río. Es afamada la carne ao caldeiro, ternera cocida acompañada de patatas (por supuesto de A Limia, que acompañan la mayoría de los platos), ajo, pimiento y aceite. Del cerdo destacan la oreja y la cabeza (cacheira o cachucha). Por lo que respeta a la bebida, Ourense está en el limite oriental de la comarca del Ribeiro, y su excepcional vino es el que preside las mesas, junto con los de las otras denominaciones de origen presentes en la provincia, los de Valdeorras y Monterrei. Para el postre debemos probar cualquier especialidad de las que se realizan con castañas, así como el licor café.

La ciudad cuenta con muchos lugares para degustar estos manjares, pero la zona que cuenta con una mayor concentración de restaurantes es la que está en el área de transición entre la zona vieja y el ensanche (calles Progreso, Paseo, Quiroga Palacios, Capitán Eloy, Buenos Aires, Parque de San Lázaro, etc.). En las afueras de la ciudad es muy típico comer las anguilas, preparadas de diferentes formas (fritas, en empanada, etc.).


NO PERDERSE

FIESTA DE "OS MAGOSTOS"

El 11 de noviembre, en la festividad de San Martín, se celebra el tradicional magosto, con raíces ancestrales, en el que las castañas asadas son el punto de referencia. Celebración muy concurrida en el parque de la Alameda do Concello.