Conocer y armonizar

Los pimientos de herbón: unos pican y...

Son uno de los reyes de los aperitivos en las terrazas veraniegas de Galicia. A un sabor excelente se le une la emoción de "uns pican e outros non" (unos pican y otros no). Este refrán gallego es conocido internacionalmente; pero lo que mucha gente desconoce es el origen de estos pimientos...
 
Los pimientos de herbón: unos pican y...
 
¿Sabíais que proceden de México? Una vez más, es la comunidad religiosa la que nos ofrece uno de los productos más típicos de nuestra tierra; y es que fueron los monjes misioneros franciscanos del convento de San Antonio de Herbón (Padrón, A Coruña) quienes trajeron de Tabasco las semillas de los pimientos. Ellos fueron los que comenzaron a cultivarlo en su huerta en el siglo XVII. En un principio los usaban secos y molidos como condimento culinario.
 
Los pimientos se recogen en estado precoz, antes de que alcancen su madurez, cuando miden entre 3,5 y 5,5 centímetros. Cuanto más maduros están, ¡más posibilidades hay de que piquen! Y... ¿sabéis por qué pican? Porque descienden de la familia de los chiles de México. Los pementeiros (pimienteros) los recolectan manualmente seleccionando sólo los mejores. Se fijan en su color, su tacto, su forma y su olor para asegurarse de que no piquen demasiado. Existen otros pimientos denominados "de Padrón" cultivados en otras regiones y países, como por ejemplo el norte de Portugal o Marruecos, pero los que están garantizados de una máxima calidad asociada a su origen son los de Herbón: cultivados en los municipios gallegos de Padrón, Rois, Dodro, Pontecesures y Valga, en el valle de los ríos Ulla y Sar. Éstos solamente los podréis ver en los mercados de mayo a octubre, período en el que están en su mejor punto de sabor y calidad, y distinguidos con el sello Denominación de Origen Protegida.
 
 
 
Los pimientos de herbón: unos pican y...

La forma típica de preparar los pimientos de Herbón es la de freírlos en abundante aceite de oliva y echarles por encima sal gruesa al gusto. También podréis encontrároslos como acompañantes de pescados y carnes, en empanada, etc.

Si todavía no habéis tenido oportunidad de probarlos, os recomendamos asistir a su gran fiesta de exaltación, que se celebra cada primer sábado de agosto en Herbón.