Gastronomia de Galicia 

Gastronomía del Mar

 

Tradicionalmente Galicia, con 1.300 kilómetros de costa y un sinfín de puertos marineros, ha sido una región volcada al mar y a la pesca, una de las actividades principales de sus habitantes.

Las condiciones de la costa gallega, que alterna los acantilados más altos de Europa continental con las aguas plácidas de las rías, se unen a la riqueza en nutrientes que atesora el océano Atlántico en estas latitudes. Todo esto ha conformado un ecosistema único del que se nutren los mercados gastronómicos más exquisitos.

La experiencia secular de los marineros de Galicia ha permitido también que las lonjas de la Comunidad autónoma gallega sean las mejor surtidas de especies de pescado de altura, como el atún, la merluza, el bacalao, el abadejo o el sabroso jurel, entre otros.

Estos pescados se han ido incorporando a las recetas gastronómicas gallegas y han dado nombre universal a los productos del mar. ¿Quién no conoce y ha probado la merluza o el bacalao a la gallega?, ¿y el pulpo á feira?

El principal atractivo de la cocina gallega es su variedad, pero con un claro punto en común: una forma de cocinar familiar y cariñosa, artesanal, pausada y abundante. Recetas sencillas, para productos de calidad suprema. Así es la cocina tradicional gallega, en la que lo que realmente importa es la materia prima.

Un mismo producto se prepara de múltiples maneras y en cada lugar tiene un sabor distinto. La nueva cocina gallega no ha olvidado su esencia a la que ha incorporado grandes dosis de creatividad hasta conseguir platos de un valor culinario ampliamente reconocido.

Más de ochenta variedades de pescado de mar y media docena de ríos, así como un amplio abanico de especies de mariscos (centolla, bogavante, cigalas, zamburiñas, ostras, camarones, nécoras, mejillones, buey de mar, percebes, navajas...) se pueden saborear en restaurantes y tascas.


 

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